
Cálculo de la Ruta Crítica en Goal Vector
Durante el desarrollo de los entregables 4 y 5, en Goal Vector vivimos una experiencia significativa al calcular la ruta crítica y la holgura de nuestro proyecto. Este proceso nos permitió pasar de la teoría a la práctica, entendiendo cómo las herramientas de la gerencia de proyectos ayudan a controlar el tiempo y priorizar actividades. No fue un simple ejercicio técnico, sino una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la organización, la comunicación y la precisión en cada decisión tomada por el equipo. A medida que avanzábamos, comprendimos que aplicar los conocimientos del PMBOK y los conceptos vistos en clase nos brindaba una visión más clara sobre la planeación real de un proyecto. Cada actividad registrada tenía un propósito, y aprender a relacionarlas nos permitió ver el impacto que una mala estimación de tiempo puede generar en todo el cronograma. Así, este trabajo se convirtió en una experiencia práctica y formativa que fortaleció nuestras capacidades colectivas.

Comenzamos organizando todas las actividades en una tabla de precedencias. Allí registramos los códigos, las duraciones y las dependencias de cada tarea. Luego, con esta información, construimos el diagrama de precedencia, en el que cada nodo representaba una actividad y las flechas indicaban el orden lógico de ejecución. Al observarlo, comprendimos la interconexión que existe entre todas las tareas y cómo un pequeño retraso puede afectar todo el proyecto.

Durante este proceso, descubrimos la importancia de la colaboración. Cada integrante del equipo participó unos se encargaron de revisar los cálculos, otros del diseño del diagrama y algunos de la verificación de las dependencias. Hubo momentos de confusión, especialmente al determinar los tiempos acumulados, pero logramos resolverlos mediante el diálogo y la revisión conjunta de los datos. Esta dinámica nos permitió fortalecer la comunicación y reconocer la relevancia del trabajo en equipo.
El resultado final fue un tiempo total del proyecto claramente definido y un mapa visual que reflejaba nuestro flujo de trabajo. Esta experiencia nos permitió aplicar los conocimientos adquiridos sobre planificación, priorización y análisis de riesgos de una manera práctica y comprensible. Además, aprendimos a valorar la precisión y la responsabilidad al registrar cada dato, entendiendo que una mínima variación en los tiempos podía cambiar toda la estructura del proyecto.

Calcular la ruta crítica fue una experiencia que fortaleció nuestras habilidades analíticas y de trabajo en equipo. Comprendimos que cada tarea tiene un peso dentro del cronograma y que la gestión del tiempo es clave para alcanzar los objetivos propuestos. En Goal Vector aprendimos que la planificación no es solo un requisito académico, sino una herramienta real para dirigir proyectos con eficiencia y responsabilidad. Este ejercicio nos dejó una lección valiosa: un equipo organizado, comunicativo y enfocado siempre alcanzará la meta, sin importar la complejidad del camino. Además, logramos entender que detrás de cada proyecto exitoso hay disciplina, análisis y un compromiso constante por mejorar.
